Nació en la ciudad de San José, Uruguay, el 26 de noviembre de 1888, aunque desde fines del siglo vivió con su familia en la Argentina. Autodidacta del violín, se inició en 1906 en un baile del pueblito de Ranchos en la provincia de Buenos Aires. Canaro es uno de los iconos del Tango, supo aprovechar el fervor tanguero de la época para convertirlo en una empresa que articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.
Con más de cincuenta años al frente de sus agrupaciones -desde 1906 a 1964- fue uno de los directores de más larga campaña profesional en el tango. Hombre de la generación de 1910, alternó en ésta con figuras de otras orientaciones musicales y espirituales, como Delfino, Gardel, Cotursi, Roccatagliata, Fresedo y Arolas.
Contribuyó en plano inmediato al de Roberto Firpo, a la consolidación estructural de la Orquesta Típica de la que fue -en temperamento muy semejante al de José J. Podestá, éste en la escena nacional -el primer director-empresario.
Su gran instinto para la captación de las inclinaciones populares y su intuición del espectáculo, le permitieron convertir aquel fervor tanguero de la época de su advenimiento en el cimiento de temporadas musicales orgánicas, perfectamente planeadas, sobre la base de las cuales se articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.
De su iniciativa nació en 1914 la actuación de los conjuntos del género en los bailes estudiantiles; en 1917, por la fusión transitoria de la agrupación que conducía con la de Firpo, la primera orquesta de integración espectacular para veladas danzantes de carnaval, idea corregida y aumentada en su proyección durante 1921, cuando presentó a su elenco orquestal de treinta y dos ejecutantes, con inclusión de violoncellos y de instrumentinos en los "veglioni" del Teatro de la Opera; y en 1925 la primera gira rigurosamente planificada que lo llevó a Europa y Norteamérica; luego en 1932, sus exitosas realizaciones de comedia musical; y desde 1937 la formación de un pequeño conjunto de arcaico estilo para la grabación de discos, en tarea paralela a la de su orquesta, pero diversa en su permanente y sagaz consideración por las preferencias del público.
Su estilo orquestal procedió, en lo capital, de la modalidad creada por Vicente Greco. Impuso a ésta el cambio de la base rítmica que se operó en todos los conjuntos entre 1915 y 1920 por la estabilización del compás, un muy sencillo tratamiento armónico generalmente expresado en unísonos -a pesar de lo cual su orquesta conservó a través de todas su instancias, una sonoridad inconfundible así como la frecuente inclusión de pasajes tocados en tiempo canyengue, definieron sustancialmente su modalidad.
Destinada a la danza, su labor -por evidente cotejo con la revolucionaria avanzada de la escuela de Julio de Caro- quedó desde 1925, junto con la de Aieta, la de Lomuto, la de Donato-Zerrillo a la cabeza de la corriente interpretativa apegada a los cánones tradicionales.
Entre 1928 y 1932 sin embargo, realizaciones suyas como Navidad, Sangre azul, Arco Iris, Muchachita de Belgrano y Río de Oro -entre otras- revelaron un mayor refinamiento por la superación musical de su conjunto que integraron notables solistas como Luis Ricardi, Cayetano Puglisi, Minotto Di Cico y Federico Scorticati. En años posteriores esa calidad se diluyó en la ampulosa inquietud de lo que él denominó, para los discos fonográficos, "serie sinfónica" y derivó luego a la intercalación de pistón y guitarra hawaiana para la ejecución de solos y a un tiempo de interpretación excesivamente rápido, que fue el de casi todas las orquestas del treinta, pero que él conservó ya para siempre. Pájaro azul instrumental, 1928).En las sombras (vocales por Roberto Maida, 1937), copas, amigas y besos (vocales por Carlos Roldán, 1944), el choclo (vocales por Alberto Arenas, 1948), Reliquias porteñas (selección instrumental, 1953) son versiones bien representativas de sus sucesivas etapas, dentro de un repertorio que contempló por igual a compositores y a autores de las más diversas épocas y de los más variados temperamentos.
Lo más valioso de su personalidad de compositor corresponde al período 1908-1920 espiritualmente identificado con la tendencia "criollista" que animaron Bardi, Posadas, De Leone, Petillo, Martínez, Arolas y otros, produjo un conjunto de tangos de corte milonga destinados a la perduración por la gran calidad de sus temas y de su desarrollo, con alcance de verdaderos clásicos: La Tablada, Pinta brava, Nueve Puntos, Nobleza de arrabal, Mano brava.
26 de noviembre de 1964
Muere Julio Sosa. Cantor. Fue una de las voces más importantes que tuvo el tango en la segunda mitad de los años cincuenta y principios de los sesenta, época en que la música porteña pasaba por un momento no demasiado feliz".
26 de noviembre de 1903
Nace Sebastian Piana. Pianista, compositor, arreglador y director. Acompañó con su trío a Mercedes Simone y Azucena Maizani. Fue maestro de Sofía Bozán. En 1934 con Ciriaco Ortiz, Maffia, Laurenz y Marcucci el conjunto "Los 5 Ases". En 1939 tuvo orquesta propia. Musicalizó varias películas y obras teatrales. Son innumerables las obras que lograron un éxito resonante.
26 de noviembre de 1888
Nace Francisco Canaro. Violinista, compositor y director. Fue el director de orquesta más prolífero de la historia del tango. Los más famosos músicos de la época pasaron por sus agrupaciones y larga es la lista de sus obras. Hizo teatro, cine y radio.
Roberto Goyeneche
“Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”
Aníbal Troilo
"De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."
Carlos Gardel
"Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

Francesco Cilea fue el heredero de la corriente verista italiana de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1913, luego de estrenar un poema sinfónico coral en honor de Giuseppe Verdi en el Teatro Carlo Felice de Génova, Cilea se dedicó a la dirección de conservatorios de música y la enseñanza. Dictó clases en Florencia, Palermo y finalmente Nápoles, donde trabajó desde 1916 hasta su retiro en 1936. El mayor éxito de Cilea y su más famosa ópera fue Adriana Lecouvreur, basada en la obra de Scribe y Legouve que había promovido a Sarah Bernhardt. Fue estrenada en Milán en 1902 con Angelica Pandolfini y Enrico Caruso.
La Orquesta Sinfónica de Berlín actuará el próximo sábado en la Plaza de la República junto al Obelisco a las 19 con entrada gratuita en el marco del ciclo "Primavera 08", organizado por el Ministerio de Cultura porteño en el Día Internacional de la Música. La mundialmente prestigiosa agrupación actuará bajo la conducción del director argentino Jorge Uliarte, radicado en la actualidad en la ciudad austriaca de Salzburgo.