Música: Rafael Iriarte
Letra: Julio Navarrine
Arrímese al fogón, viejita, aquí a mi lado
y ensille un cimarrón para que dure largo;
atráquele esa astilla, que el fuego se ha apagado,
revuelva aquellas brasas y cebe bien amargo;
alcance esa guitarra de cuerdas empolvadas,
que tantas veces ella besó su diapasón,
y arránquele esa cinta, donde la desalmada
bordó, con sus engaños, mi gaucho corazón.
¿Usted lo recuerda, madrecita santa,
cómo la quería, cómo yo la amé?
¡Que he dado mi vida, mi daga y mi manta!...
Y, sin embargo, madre, la ingrata se fue...
Apague esa leña, que mi vista daña...
Los ojos me lloran... Yo no sé por qué...
Pues quiero olvidarla, ahogándome en caña,
y quiero estar cerca, cerquita de usted...
No llore, madrecita, no aumente más mi pena
y séquese esas lágrimas que me hacen tanto mal…
Y cébeme otro amargo... Y ponga yerba buena
que, mientras, yo a la caña le pongo otro bozal...
Después, cuando la noche envuelva los bañados
y se oiga, allá, a lo lejos, el toque de oración,
inclínese a la Virgen de los Desamparados
y a mi pobre guitarra colóquele un crespón...
11 de marzo de 1980: fallece Julio de Caro.
Director, compositor, arreglista y violinista. De Caro se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes.
11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla.
Compositor y bandoneonista. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones.
18 de febrero de 1918
Nace Mariano Mores. Músico, compositor y director. Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras tales.
Roberto Goyeneche
“Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”
Aníbal Troilo
"De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."
Carlos Gardel
"Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

La idea de esta ópera ocupó a Pfitzner unos quince años. El 13 de agosto de 1911 leyó el texto a sus amigos de Munich. Luego comenzó la composición, que quedó terminada el 24 de junio de 1915. Cuando Bruno Walter, en el verano de 1917, organizó una Semana Pfitzner en Munich, el compositor pudo poner Palestrina a su disposición para la representación inaugural. El estreno, el 12 de junio de 1917, tuvo todas las características de un gran acontecimiento.
Algunos tímidos aplausos... y, sobre todo, muchos pitidos y abucheos. Así fue acogido anoche por el público de La Scala de Milán el nada convencional montaje ideado por La Fura dels Baus para la nueva producción del "Tannhüaser" de Wagner. Algunos espectadores se rieron, burlones, de las más arriesgadas iniciativas. La crítica: "Han hecho una exhibición de ideas inconexas e incoherentes"