En el año 1911 se produciría un encuentro que sería de vital importancia para la futura carrera del cantor. A fines de ese año conoce a José Razzano, el cual era bastante conocido como cantor de temas folclóricos tradicionales. Razzano se reunía con su barra en el café del Pelado que estaba en la esquina de Entre Ríos y Moreno, en Balvanera Sur. Era un barrio un poco más acomodado que el Abasto, pero igualmente humilde. Rumores sobre el talento de Carlos llegaron a los oídos de José Razzano que quiso conocerlo. Un amigo suyo, Luis Pellicer se encargó de ubicar al morocho del Abasto y un tal Gigena aceptó prestar su casa para amistosamente "enfrentar" a los dos cantores...
Carlos Gardel ya casi hombre conocía muy bien los barrios de Buenos Aires y se interesaba por lo que veía y oía. Su universo abarcaba desde el centro a las orillas, como el barrio de La Boca, con casas de colore chillones y de inmigrantes genoveses, con cafés donde las primitivas orquestas típicas deleitaban a los parroquianos con las melodías de moda.
Echando los cimientos de una incomparable tradición de música popular Carlos aprendió los complejos pasos del tango y empezó a querer esa música que inundaba los suburbios.
Otro barrio llegó a ocupar un lugar muy importante en su vida, el barrio del Abasto. Por la misma calle Corrientes a cierta distancia del inquilinato en que vivía con su madre, se hallaba el principal mercado de Buenos Aires. La zona rebozaba de vida durante el día, los idiomas se mezclaban y en pocas cuadras se concentraban gran cantidad de bares, cafés y tiendas de toda clase. La población era mixta, convivían tanto judíos como italianos. Gardel se acostumbró al sonido de distintos idiomas y a la mezcla de dialectos diversos. Así nació el lunfardo, argot urbano de Buenos Aires con vocablos tomados o adaptados del italiano. A esta forma lingüística permaneció apegado toda su vida Carlos Gardel, como así también su afición por el mate y las carreras hípicas, lo cual delataban sus orígenes porteños, a pesar de haber nacido en Europa.
El joven Carlos Gardel acostumbraba a cantar en distintos bares del barrio del Abasto con bastante asiduidad. De a poco se fue convirtiendo en el ídolo del barrio. Solía concurrir a un café especial, el O'rondeman en una esquina que estaba casi enfrente al mercado. Este café pertenecía a la familia Traverso, la cual protegía a Carlos. Mientras uno de los hermanos cuidaba el café, el otro, el mayor llamado Constancio, era una especie de político local que estaba a cargo del juego en diversos barrios. Según un miembro de la familia entrevistado en 1950, Carlos Gardel solía comer en el café O'rondeman casi todas las noches sin duda como pago por cantar. Es posible que Constancio haya llevado a Gardel a los comités políticos para que demostrara allí su talento. Una noche Traverso llevó a su protegido a una reunión donde se encontraban distinguidos payadores. Carlos estaba muy nervioso por tener que cantar ante semejante auditorio y solo accedió, ante la insistencia del caudillo del comité. Esa velada significó un triunfo para "el francesito", como todavía le decían, pues los payadores quedaron admirados por su fluidez. Gardel había cantado ante otros grandes y la guitarra se la había prestado nada más y nada menos que el gran José Bettinoti.
En el año 1911 se produciría un encuentro que sería de vital importancia para la futura carrera del cantor. A fines de ese año conoce a José Razzano (nacido en Montevideo en 1887), el cual era bastante conocido como cantor de temas folclóricos tradicionales. Razzano se reunía con su barra en el café del Pelado que estaba en la esquina de Entre Ríos y Moreno, en Balvanera Sur. Era un barrio un poco más acomodado que el Abasto, pero igualmente humilde.
Rumores sobre el talento de Carlos llegaron a los oídos de José Razzano que quiso conocerlo. Un amigo suyo, Luis Pellicer se encargó de ubicar al morocho del Abasto y un tal Gigena (del cual lo único que se sabe es que tocaba el piano) aceptó prestar su casa para amistosamente "enfrentar" a los dos cantores. Dichas competencias eran frecuentes en esa época entre payadores. La casa de Gigena estaba atestada de gente, por lo menos 30 personas esperaban a los cantores.
Años más tarde Razzano recordaría ese momento: "Cuándo llegué con Pellicer, Carlos ya estaba allí. Fuimos presentados formalmente". "Me han dicho que usted canta muy bien", dijo Carlos, -"Me defiendo" dijo yo y agregué -"Pero las mentas suyas son grandes". La atmósfera era cordial, cantaron cifras y estilos. Los presentes aplaudían y gritaban "bravos".
Las copas se llenaban y las canciones siguieron hasta el amanecer. Quedaron en volver a encontrarse, y como era costumbre, Gardel debía devolverle la visita en el barrio de Razzano. Esto se produjo a los pocos días en el café del Pelado donde una multitud los esperaba. Dado que toda esa gente no cabía en el café, un amigo de Razzano, Enrique Falbi, ofreció su casa que estaba cerca. Los presentes aplaudieron nuevamente con frenesí y los cantantes demostraron que les agradaba la mutua compañía. Así nació el dúo Gardel-Razzano que fue en el mundo del espectáculo rioplatense uno de los más grandes éxitos de la década del 10 y principios de 1920.
Comenzaron con varias giras por el interior de la Provincia de Buenos Aires con dispar éxito. Si bien la crítica de los diarios de la época era favorable, económicamente no les iba muy bien.
Agradecemos a www.gardelweb.com y los invitamos a visitar el sitio de internet más completo dedicado a la vida de Carlos Gardel.
Foto: Gardel Razzano
11 de marzo de 1980: fallece Julio de Caro.
Director, compositor, arreglista y violinista. De Caro se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes.
11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla.
Compositor y bandoneonista. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones.
18 de febrero de 1918
Nace Mariano Mores. Músico, compositor y director. Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras tales.
Roberto Goyeneche
“Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”
Aníbal Troilo
"De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."
Carlos Gardel
"Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

Félix Mendelssohn compuso esta obra entre el 8 de julio y el 6 de agosto de 1826. Se estrenó en Stettin, el 20 de febrero de 1827. La habilidad artística, la originalidad y la madurez que Mendelssohn exhibe en esta pieza temprana son sorprendentes. En ciertos sentidos, jamás sobrepasó lo logrado en su adolescencia. Sus últimas obras son a veces más cultas, sin embargo, su habilidad artística estaba completamente desarrollada a la edad de 17 años.
Hágase la música! anuncia el comienzo de un nuevo ciclo de radio del tradicional programa con el que inició su camino el 05 de septiembre del año 2000 y hoy lo posiciona a nivel mundial como un referente de los géneros musicales que abarca. En la actualidad, hagaselamusica.com es el portal hispano de música más visitado en el mundo, con una gran inserción en las redes sociales y resulta la herramienta de consulta permanente de los distintos actores del entorno de este arte.